lunes, 28 de julio de 2014

El crucero del amor

Tras el desastre vacacional del año pasado decidí que era hora de cambiar mi rutina de verano. Estaba harta de tumultuosas playas donde las chicas sólo se dedicaban a subir la misma foto una y otra vez a Instagram con un hashtag a lo #paradise #relax #playa 

Además ese tipo de fotos me da hambre ya que más que piernas parecen salchichas. 


A última hora fui a la agencia de viajes de unos conocidos centros comerciales a quienes no les quiero hacer ningún tipo de publicidad. La chica de El Corte Inglés me atendió con un trato muy amable y respetuoso. Me recomendó diversos paquetes de viaje. De todos ellos uno llamó fuertemente mi atención. Era un bonito crucero por el mediterráneo y las islas griegas. El panfleto rezaba algo así: "Chicos estupendos están deseando conocerte, embárcate en el crucero del amor." Detrás del slogan había una foto de un par de chicos cuyos músculos reflejaban las gotas de aceite que bajaban por su cuerpo. ¡Era tan exótico el crucero que hasta ponía que iba a haber osos!

La verdad es que esa foto me bastó para decidirme. Nos apunté a Rosalina y a mí en esa aventura y en menos de dos semanas nos embarcamos en el barco del amor con el corazón abierto y las esperanzas en lo más alto. Todo iba a ser perfecto.

Rosalina me ayudó a deshacer el equipaje en mi camarote mientras le comentaba ilusionada las ganas que tenía de ese viaje.

-Ay Rosalina, me siento como Kate Winslet en Titanic salvo por esas cejas mal depiladas y esa elección de pintalabios tan de los 90. Espero que este barco no tenga barcas suficientes para todos los tripulantes que si no se muere mi amor verdadero en un trágico accidente nuestra historia de amor dejará de tener encanto.

-Ay el chambelán de DiCaprio estaba relindo en esa película...


Cuando deshice todo el equipaje me puse un bikini de infarto, mandé a Rosalina a buscarme al hombre más guapo de tercera clase y bajé a la piscina. No os podéis imaginar lo que me encontré. TODO HOMBRES. Hombres mojados y sudorosos bajo el tórrido sol mediterráneo.

¡Qué afortunada era! Las otras mujeres debieron de enterarse que yo también iba al crucero y lo anularían ya que sabían que no tienen nada que hacer con rivales como yo.

Por si fuera poco casi todo los hombres eran GUAPOS. Me sentía como el príncipe de Cenicienta eligiendo pareja como si de un catálogo se tratase.

Y para más inri el socorrista estaba cañón, una mezcla entre dios griego y modelo de revista con un minúsculo bañador rojo que no dejaba lugar a la imaginación. Era TAN guapo que incluso los demás hombres lo miraban con lo que claramente era cara de admiración.

Dejé mis cosas en una tumbona cerca del puesto de socorrista y fui directa a la piscina a llevar a cabo un plan especial. Cuando llegué a una zona donde el agua me cubría por los hombros me puse a chapotear.

-¡Socorro! ¡Socorro! ¡No sé nadar! ¡Que alguien me ayude!

Un señor mayor que nadaba cerca vino a mi rescate.

-¡Señorita! ¡Vengo a ayudarla! Cójase de mi cuello.

Hay que ver, ven a una chica vulnerable y se acercan todos como moscas. ¡Aprovechados!

-¡Uy no no! ¡Quita quita! -le dije- ¡Que venga alguien que esté homologado! ¡Preferiblemente un socorrista con bíceps de acero!

Pero el socorrista parecía no percatarse ya que estaba muy ocupado sometiéndose el bañador para que le coja más moreno la pierna.

Tras haber tragado involuntariamente una gran cantidad de agua decidí darme por vencida y prepararme para la noche. Tenía que sorprender a todos los varones con un modelito de infarto. Había sido un desastroso comienzo pero no debía olvidarme de que estaba en un lujoso barco en mitad de las islas griegas, era como Meryl Streep en Mamma Mia.


Cuando llegó la hora de la cena bajé sola al gran comedor con un precioso vestido de encaje bordado a mano por niños tailandeses explotados.

Me senté en la mesa que compartía con tres fornidos varones. Después de presentarme nos pusimos a coquetear tímidamente. 

Se llamaban Luis, Chema y Marcos. Ya imaginaba mi nombre bordado en mis toallas de mano al lado del suyo.

-¿Qué tal? Yo soy Marcos.

-¡Hola! Yo soy Luis y él es Chema, mi compañero de viaje en la vida. 

-¡Uh! ¡Qué casualidad! ¡Yo también vengo con mi compañera! ¡Se llama Rosalina! Aunque bueno, creo que compañera no es el término adecuado ya que en realidad le pago por horas... ¿Y qué os trae por aquí?

-Bueno -dijo Marcos- yo vengo a buscar pareja. Me han dejado hace poco y venía a animarme un poco.

Pobre Marcos, pensé, cortan con él y se gasta después su dinero en un crucero sin apenas rastro de mujeres...

-Nosotros venimos a descansar y divertirnos un poco. Ya sabes, tomar el sol, salir de fiesta... ¿Y tú Pepis qué buscas?

-Pues yo vengo a encontrar a esa persona especial de mi vida - respondí.

-¿Y Rosalina? ¿Ella no lo es?

-¡Oh! ¡No! Tenemos una relación muy cercana, llevamos mucho tiempo conviviendo juntas pero busco a alguien más. 

-¡Yo no le podría hacer eso a Luis nunca! -dijo Chema con cara de desaprobación.

La verdad es que Luis y Chema mostraban una relación muy cercana. Daba gusto ver una bonita amistad entre hombres tan sólida.

El showman del salón se subió al escenario micrófono en mano.

-¿Os lo estáis pasando bien? ¡No olvidéis de que en diez minutos empieza el concurso La Reina del Mediterráneo! ¡Aún estáis al tiempo de apuntaos!

-¡Oh! ¡No me lo puedo creer! ¡Voy corriendo a apuntarme! -dije emocionada.

Una vez ahí pude comprobar que la competencia no era muy alta. Había chicas con espaldas sorprendentemente anchas y la mayoría usaba un maquillaje nada favorecedor y muy poco sutil. Incluso muchas de ellas tenían unos rasgos demasiado masculinos para mi gusto. Por su propio bien, y por el de su autoestima, decidí retirarme de la competición, no necesitaba el título de La Reina del Mediterráneo, soy cuarta en la línea de sucesión al trono, si las infantas desaparecen en extrañas circunstancias y Froilán sigue siendo tal y como es la corona sería mía en un plis.


Agotada acudí al bar a tomar un refrescante cocktail a la luz de la luna. Me senté en una bonita butaca y tomé sorbitos de mi copa contemplando las estrellas. De pronto vi a un opuesto hombre que paseaba por la cubierta mientras miraba a la lejanía de la oscura noche. BINGO. Había encontrado mi Leonardo. Me acerqué a su lado.

-¿Si yo salto tú saltas? - le pregunté.

-¿Cómo dice señorita? ¿Se encuentra bien?

-¿Estará muy fría el agua? He oído que es como si te clavasen cuchillos afilados y una dama como yo no podrá aguantarlo sin un hombre a su lado...

-Lo dudo mucho señorita, está apoyada en la barandilla de la piscina, pero puede hacer la prueba a ver...

Decidí no tirar la toalla.

-La verdad es que estoy un poco sola en esta fría noche... Y en mi camarote sólo me espera el calor de las suaves sábanas de satén rozando mi cuerpo desnudo...

-Pues qué le vamos a hacer...

¡Pero bueno! ¿Qué estaba pasando en ese barco? ¡Ningún hombre mostraba interés por mí! Era como si de pronto esa masa de metal que nos arrastraba por el mediterráneo fuese mi kriptonita de seducción.

Nada, no había manera de abrirme camino a su corazón. ¿Sería una nueva moda hacerse el duro ante mujeres? ¿Sería alguna nueva forma de ligar sacada de un libro de esos de 50 Sombras? Una se descuida y le cambian las reglas del ligoteo en un momento. Pensé que éramos las mujeres las que teníamos que hacernos las duras, para algo me he pasado toda mi vida ignorando a Michael Fasbendder, he conseguido hacerlo tan bien que ni siquiera sabe que existo.

Que le den a Leonardo. ¿Para qué quedarse con el muerto de hambre si te puedes ir con el duque serio y avaricioso que te va a regalar fabulosas joyas y que al final de la película sobrevive?


Horrorizada volví a la barra de el bar a pedir algo un poco más fuerte para ahogar mis penas cuando para mi sorpresa descubrí a un pequeño grupo de chicas que hablaban reunidas en una mesa.

-¡Uy chicas! Necesito un poco de estrógeno en mi vida. Menudo pluff de barco. ¡No hay forma de catar varón! ¿Vosotras habéis tenido suerte con algún mozo?

-¿Nosotras?- preguntó la chica regordeta de mi derecha.- ¡Ni uno!

Todas se rieron con las palabras de su amiga. Me alarmaba que no se preocupasen lo más mínimo de encontrar un hombre.

-Ay chicas no podéis ser tan pesimistas. Así no me extraña que ningún hombre se fije en vosotras. Ya sé que la búsqueda del amor puede parecer como una canción de Bustamante, dolorosa e innecesaria, pero no tiréis la toalla.

Ninguna parecía tener el más mínimo interés. Es más, era como si se hubiesen rendido en la vida. Llevaban unos peinados muy estrafalarios y una ropa poco halagadora que ocultaba sus curvas...

-Tenéis que potenciar más vuestros rasgos femeninos. Por ejemplo tú, estoy segura de que si te soltamos el pelo tal que así y te ponemos un poco el flequillo para este lado dejarás de ser un ser asexuado y mostrarás al mundo la preciosa chica que llevas dentro. Mmmmm... Uy pues parece que no.

-Cariño - dijo la más alta de todas - para qué interesarnos por hombres cuando existen bomboncitos como tú...

-Comprendo que la duda os asalte, pero necesitamos a un hombre que tras el primer divorcio nos de la suficiente solvencia económica para escaparnos con Zac Efron a una isla privada para el fin de los días.



-¿Y no te sirve una mujer como yo?

-¿Una mujer? ¿Para qué iba a necesitar yo una mujer?

-¡Cariño, si esto es un crucero gay!

-¿De gays? ¡Pensé que esa gente sólo existía en las series de la HBO!

No es necesario decir que antes de que el barco atracase en su destino tenía a todos los hombres (y mujeres) del crucero loquitos por mí. No es que tenga nada en contra de los gays, sólo que ningún hombre en esta tierra puede resistirse a mis encantos. Es más, adoro a los gays, la mayoría de mis novios lo acaban siendo y estoy convencida de que mi futuro hijo será gay. Lo único que les echo en cara es que a ver si dejan a algún hombre guapo para las mujeres que nos los han acaparado todos.

Os quiere,

La Pepis

domingo, 20 de julio de 2014

Horóscopo de La Pepis

Tauro: Tienes unos cuernos que no puedes con ellos. Es hora de que hagas algo al respecto. Inscríbele en alguna revista de contenido erótico con camioneros sucios y guarros y vete a llorarle a sus padres explicándoles tu gran preocupación por sus recientes hábitos sexuales.

Géminis: Habéis nacido en la época de exámenes. Vais a ser unos desgraciados toda vuestra vida. 

Cáncer: Angelitos, no sólo os gastáis una fortuna en los cumpleaños ajenos sino que después nadie se acuerda del vuestro ya que están demasiado ocupados tomando el sol en alguna relajante playa tropical. Tanto dar pero tan poco recibir. (Carita triste).

Aries: Me encantaste en la sirenita, sin embargo no te dejes embaucar por el primer hombre que aparezca en tu vida, eres mejor que eso. 

Leo:nardo Dicaprio. Gran actor, peor novio. Créeme, he estado ahí. Es hora de pasar página y abrir el número de la revista People de los solteros más cotizados de Hollywood. Por si no encuentras nada que merezca la pena también he de destacar que hemos tenido una interesante temporada de modelos para perfumes (el de Invictus es mío). Personalmente te recomiendo el de Jean Paul Gaultier.

Virgo: Como sigas así morirás virgen, haciendo honor a tu signo del zodiaco. Así que venga, suéltate el pelo, pon un poco de color en esos labios y a cazar varón! Los buenos hombres escasean y la mitad de ellos buscan también buenos hombres. ¡Pero eso no es motivo para rendirte!


Libra: Se le atribuye a la diosa de la justicia. Lo cual es muy chic. Yo me metería a estudiar derecho. 


Escorpio: Si haces correctamente los cálculos es muy probable que hayas sido fruto del coito de tus padres en una romántica noche de San Valentín. Lo siento mucho.


Sagitario: ¿No sabes si tu pareja va en serio o no? No te preocupes, dile que te has quedado embarazada. Si no te propone matrimonio pídele mil euros para un aborto en una clínica privada de Suiza, después rompes con él y te compras un caprichito con el dinero.


Capricornio: Sois unos desgraciados, habéis escogido el peor mes para nacer. Vuestros regalos de Navidad se juntan con los del cumpleaños y probablemente acabaréis con un cupón de Lefties para gastar en las rebajas.


Acuario: No te compres uno si no lo vas a limpiar con frecuencia.


Piscis: Evita los Crocs, el rojo y el rosa en un mismo conjunto, los pendientes de aro, las rayas horizontales, el naranja en tu armario, Pimkie, las camisas de leñadora y cualquier prenda que pueda ser sacada de Hombres, Mujeres y Viceversa. Ah! Y si tienes cualquier otro signo del zodiaco también sirve.

Eso es todo por hoy. Os quiere,

La Pepis

miércoles, 28 de mayo de 2014

Mi primer amor fui yo

Nunca creí en las relaciones de pareja. Creo recordar que esa consolidada y profunda idea se empezó a forjar cuando me vi por primera vez ante un espejo. "¿Quién es esa de ahí? ¿Quién es?" Preguntaba mi madre mientras me sostenía en brazos Rosalina. Y yo intentaba decir que la mujer más bella del reino mundo, con el detalle de que a esa edad a mi muñeco Troll se le entendía mejor que a mí. El amor ante mi reflejo crecía a medida que se hacía más mayor en superficie. ¿Cómo podría querer a alguien más que a mí mismo? Imposible. Sin embargo, tampoco lo dejé de intentar ejemBradPittejemVelencosoejemFelipedeBorbón. Errar también es humano. 


Tal vez porque los Donuts vienen en un pack doble e indivisible, las ofertas del Vips son 2x1, las experiencias guays de la Smartbox son para dos personas, o en la hora feliz del bar hay que pedir la bebida a pares y a mí el alcohol me sube mucho, que el universo conspira para empujarnos a tener pareja. Y en ese espaldarazo nos caemos de bruces. 

Durante unos pequeños segundos puede ser gracioso, incluso placentero. La gente deja de preguntarte si eres lesbiana por tener sólo fotos de tus amigas en la cartera. La vida se ralentiza un par de fotogramas por segundo, corréis por la playa despreocupados, crees que no engordas porque tu pareja lo hace a la par que tú, y sientes que tu atractivo roza el insulto para la raza humana. 


Pero tarde o temprano llega el "Tengo que hablar", el odio a tu americana boyfriend que se ríe de ti desde su percha, tu contribución en el alza de las acciones de Häagen-Dazs y el caprichito a golpe de VISA de consolación acompañado de un fuerte aplauso del público. 


Es entonces cuando la enamoradiza Julia Roberts, la novia de América que alimentó tus fantasías a través de la televisión tarde de sábado tras tarde de sábado, se transforma ante tus ojos en una Sonia Monroy guiri que te ha engañado.  


Sentirse solo se hace más duro cuando contemplas cómo Pitbull canta rodeado de pibones mientras tú te rodeas con tu bata -para que no se manche tu ropa de fiesta/zorrón- y te motivas para salir viendo su videoclip mientras se seca la base de maquillaje. O eso me han dicho que hacéis las desgraciadas. 

Sin embargo, tener pareja no gusta. A la gente le cuesta reconocerlo. La primera fase de una pareja es "La almorrana". Se sufre en silencio. Tu círculo de amigo más íntimo lo desconoce y te hacen una tras otra intervención para que confieses qué secta te ha engañado ahora. Luego cuando se hace pública la pasan a sufrirla tus amigos. La fase dos es la "Lord Voldemort". Su nombre no puede ser nombrado bajo ningún concepto y le buscas mote. Para tu grupo será "este", "mi amigo", "mi churri", "elchicoconelquemeveo", pero jamás "mi novio". Y la fase "Yo también" a la gran frase de despedida "Me estoy quedando sin batería". Una parte de ti se avergüenza. Se han visto casos de parejas en el altar que han contestado:
-Sí quiero, pero nos estamos conociendo

Ese recelo puede achacarse a que nos pongamos como nos pongamos, el amor tiene fecha de caducidad -como Roxy-. Pero se puede volver al estado natural de frustración sexual de una manera digna. Y que nadie se sorprenda cuando para tu Kent dejes de ser su muñeca y cabalgue las olas con otra rubia. Hay señales más grandes que el caballo de Polo Ralph Lauren que anticipan el desenlace. Si sois de los que suspendéis hasta el psicotécnico, aquí os dejo una lista:

1.-Dice no poder quedar contigo porque tiene que estudiar cuando su carrera es de ciencias sociales.


2.-Dormís en capas diferentes de la cama, que ni Pepa y Avelino. Si tenéis que regular vuestro calor corporal hay otros métodos.


3.-Cuando salís del cine, podéis decir el argumento de la película.


4.-En tus fotos de perfil sales con tus amigos gays en vez de con él, y tus amigas te abren conversaciones para felicitarte ilusionadas por lo guapo que es tu novio aunque lleve una corona rosa de princesa.


5.-Cuando lo llevas a cenar a casa, come con el servicio en la cocina.


6.-Se hace cambios radicales de pelo a cada pequeña discusión.


7.-Le lleva dos noches de fiesta de ventaja la temporada uno de Jersey Shore.


8.-Espera a Bisbal en el aeropuerto cada vez que vuelve de gira y a ti no.


9.-Dices que deseas tener hijos rubios de ojos azules cuando a ti te confunden con Farruquito.


10.- Tienes la sensación de que evita el contacto físico.




Así que mientras nos debatimos entre seguir a la razón o rendirnos a los placeres de la carne, tener siempre presente que el amor propio sólo se debe jurar a uno mismo, y el efímero a quien lo merezca.

sábado, 3 de mayo de 2014

El día de la madre

Madre no hay más que una, excepto si eres la hija de Ellen Degeneres y Portia de Rossi. Por eso es justo que agradeciéndole la genética recibida, se le de el primer domingo de mayo un presente minuciosamente escogido.

 A mi madre sin duda había mucho que agradecerle: un cutis perfecto, un pelo sano y fuerte, unas curvas de infarto, y unas proporciones perfectas de los labios vaginales. Vaya, que se había esmerado. Así que con tiempo de antelación, la tarde del 3 de mayo, salí a comprarle un regalo digno de su persona.

La primera parada fue Abercrombie. Eran las 16:00. La tienda estaba casi vacía. Volví a constatar, para mi decepción, que los modelos no estaban en venta. Pues que nos los pongan en el catálogo. Cogí cuatro trapillos -entre ellos unas bermudas de hombre y un cartel de suelo húmedo de lo que no me percaté hasta llegar a casa-. Deberían revisar seriamente la iluminación del local. A la salida, uno de los apuestos e inteligentes modelos que custodian la puerta de ese paraíso terrenal, me suplicó que posara con él para subirla a su Instagram. Nos acabamos haciendo un book y varios Instavideos. Dieron las 21:00. Fuera las tiendas ya estaban cerrando. Corrí despavorida por la acera buscando qué quedaba abierto a esas horas. 

Era demasiado tarde para pedirle a Coco Chanel que me reservara la boutique en exclusiva y Tiffany no me cogía el teléfono. ¿Estaría desayunando? Cuando me veía comprándole un McFlurry, o llevándole el desayuno a la cama   -ugh!- un rayo de esperanza y color fucsia neón, iluminó mi rostro. EROS XXX. 

Me aproximé, como polilla en la noche. Eros treinta, casi la edad de mi madre. Era una señal. Intenté averiguar por el escaparate qué podía ofrecerme, pero no descifraba nada de lo expuesto, quizás era una de esas tiendas de arte abstracto. Habría que entrar entonces. Con un poco de suerte tendrían el último disco de Eros Ramazzotti.    

-Hola chata, ¿te echo una mano?

No hay cosa que me enerve más que me pregunten las dependientas si necesito su ayuda. Pero pasé por alto su impertinencia y apremiada por el tiempo acepté.

-Sí, bueno... sí...

-Ahhh.... ¿que te da vergüenza verdad? Nada nada, eso es por ser la primera vez. Dime, ¿qué buscas?

-Bueno, no es para mí...

-Claro claro, aquí siempre es para regalar. ¿A quién le quieres dar placer, a algún novio, un amante...?

Menudo despiste tenía la tía, vivía en la parra. San Valentín fue hace tres meses.

-No, no. A mi madre. Que últimamente nuestra relación está algo fría. 

A la dependienta se le atragantó la piruleta que estaba tomando detrás del mostrador con forma de conejo.

-Bueno, yo no juzgo a nadie.

-Era lo que faltaba. Sí sí. Me gustaría recuperar la complicidad con algo que podamos disfrutar las dos. Y aquí veo que tenéis una sección de juguetes para adultos. Creo que estoy en la tienda perfecta. 

La chica, se levantó de la silla para enseñarme la mercancía. Me sorprendió que sus mallas de cuero le permitieran realizar cualquier movimiento. Mis pantalones super skinny constrictor eran baggy a su lado.

-A mí nada de baratijas. Enséñame lo mejor, lo más sofisticado.

Empezó a sacarme batidoras de diseño, a cada cual con forma más minimalista. Alguna inspirada en piezas del Guggenheim y Dalí sin duda, y con swarovskis incrustados. 

-Mira, los hay a pilas alcalinas, de botón, con batería de litio...

-Dame uno de litio, que dura más y mi madre cuando se pone no para. 

Me parecía el regalo ideal. Tan portable y manejable, sin esos incómodos enchufes. La de veces que lo habría agradecido cuando va a ayudarle a hacer merengue a las monjitas y no tienen batidora para ella. 

Después me llevó a la sección de lencería. Los reyes le habían comprado un camisón tobillero por Navidades, pero Sofía y Juancar no estuvieron muy acertados, pues era horrible. Le cogí uno después de acordar una reducción del 50% en el precio, pues estaba lleno de taras y aperturas en los sitios más raros y ahí no tenían servicio de modista. Mi modisto se encargaría de arreglarlo.No hay nada que se le resista a mi Galliano. Me fijé también que tenían disfraces de Rebelde Way y uniformes de servicio: doncella, profesora, enfermera... Así que aproveché para renovarle el de Rosalina. Esta tienda era como un Open Cor en miniatura.

-Y ahora una cremita.

-Pues mira, estas dan calor, estas frío...

-Ay mi madre es muy friolera, la de veces que discutimos porque no se saca los calcetines ni para ducharse. Estoy impaciente por calentarla. 

También cogí un dado bien grande, que nunca lo encontramos cuando queremos jugar a la oca, y unas bolas chinas, para hacer juego con el Jarrón de la dinastía Ming del saloncito.

Cuando me estaba cobrando -un precio por cierto, bastante desorbitado- me fijé en unas pulseras de caramelo, como los de cuando era niña, pero mucho más grandes. Ahora las hacían con forma de collar babero. Qué del 2012.

-De los Candy Pussy dame tres. Qué genial que los hagan tan grandes. No me puedo resistir y los acabo de un bocado. 

Lo metió todo en una bolsa negra, me dijo que para preservar la confidencialidad. Eso, así la sorpresa será mayor. Mientras me iba, reparé en unas esposas, y me fui corriendo. Problemas con la policía no, que yo soy una rubia muy legal. 

No puedo esperar a ver la cara de sorpresa de mi madre cuando abra los regalos. Seguro que se le queda como la de las muñecas hinchables de la tienda. Aunque una hija como yo sí es un regalo.