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miércoles, 15 de enero de 2014

Besos discotequeros II

Y continuando con esta clasificación de ósculos y sus dadivosos dueños, os dejo otra ración de tipos de besos.

Vendedor de Enciclopedias

Ellos son los herederos de cuando la Larousse se comercializaba puerta a puerta. El apuesto pretendiente se venderá a él mismo intentando demostrar alguna habilidad innata. Puede ser mover las orejas, las cejas, adivinarte el nombre -omitir adivinar el peso- o los más profesionales como fisioterapeutas que te dicen hinchar el bazo apretándote la palma de la mano. No faltan payasos, pasen y vean.


Argentino

El típico beso que te dan mientras bailas un tango con un medio descamisado boludo que prende con su chingona boca la rosa que sujetan tus labios. Ay, pendejos.


More than friends

Al más puro estilo Inna ft. Daddy Yankee, por una noche te permites ser algo más con ese amigo. Lo único que hay que tener cuidado es en no terminar cantando la de Muchachito Bombo Infierno: Ojalá no te hubiera conocido nunca.


Torero

No hay arena bajo sus pies y su traje no es de luces -o Dios no lo quiera- pero cual matador va estocada a estocada sobre su... ¿vaca?. El torero sale al ruedo de la discoteca con una máxima: la insistencia. Y si ha dicho no a la decimoctava es porque dirá que sí a la decimonovena. También se le llama el cansino, que ya le acabas dando un beso por pena, algo que resta por lo menos 20 días en el purgatorio.


Cronómetro 

Llega normalmente cuando estás en plena panorámica de qué se cuece por la discoteca. Se planta delante de ti y te dice: "En 10 segundos te voy a entrar". Y tú, cual cuenta atrás de grandes acontecimientos como el lanzamiento del Apolo 11 o el paso al século XXI vas restando dígitos en tu desconcertada cabeza que intenta pensar -inocente ella- si es guapo, las posibilidades que tienes con el resto de varones, si tú estás guapa, qué pensarán tus amigas, por qué no hay ninguna en 10 km a la redonda, cuántas consumiciones te quedan, si habrá mucha cola para ir ahora al baño, si te podrá acercar después a casa, si será un buen padre... Normalmente te has quedado en el sitio y el chico cumple su promesa, porque el que avisa no es traidor y una mujer tarda más de 10 segundos en hacer todas esas elucubraciones; y eso ellos lo saben. 


Halagador

Te ha ganado con piropos, de veracidad a veces más que cuestionable, pero no por ello te gustan menos. Intenta destacar tus virtudes y a nadie le amarga un dulce. Cuánto más jabón te da más guapo lo ves, ironías de la vida, aunque también es fácil cansar a la chica, que una ya sabe lo divina que es.


Al gemelo de tu novio

Que tire la primera piedra la que nunca se haya confundido besando al hermano de su novio. Y si es gemelo ya ni hablamos. Lo mejor para estos casos es tener alguna especia de santo y seña, porque tu boca es como un templo.


El de despedida

Lo ha estado intentando sin éxito y sólo le queda una carta: el beso de despedida que tanto predicaba Nino Bravo. El te quiero, la sonrisa y la flor son opcionales, pero el pico no te lo quita nadie.


Y con este digo hasta otra. Mujeres, amigas, compañeras... busconas todas, algún día besaréis al sapo acertado, aunque es probable que la charca no tenga porteros. Kiss

jueves, 26 de diciembre de 2013

Besos discotequeros I

Bicar, kiss, embrasser, küssen -los alemanes desde luego no tienen una palabra bonita-, baciare... lo que viene a ser el besar de toda la vida. Eso que hacemos continuamente: Al modelo de Abercrombie que reposa aletargado a nuestro lado cuando nos despertamos, al contemplarnos frente al espejo, al póster de Brad Pitt de detrás de la puerta de la habitación antes de dormir, al anillo de nuestra cura de confianza... pero el mundo de los besos va mucho más allá. 

Haciendo una de mis relecturas semanales del Real Diccionario de la Academia Española, me fijé en la acepción cuarta de esta palabreja. 


Claramente se refiere a los besos que se dan en las discotecas. Esos que se regalan a la ligera pero que después tanto pesan, o los que cuestan y salen caros. Y ya que mis amigos literatos no se esmeraron con la descripción, aquí os dejo una selección de los besos entre leds, pachangueo y vergüenza ajena más comunes y los que quisieron ser pero quedaron a tres segundos de rozarse con otros labios, al más puro estilo Conchita.

El educado

Can I kiss you? Te dirá, porque evidentemente no es español. Suele provenir esta fórmula de cortesía de países como Reino Unido, Noruega, algún guiri al que no le ha llegado la fama de las latinas, Chipre... y aunque en un primer momento pueda parecer lo más respetuoso para/con la damisela, es la peor elección. Mientras el chico hace malabares con su lengua para pronunciar lo mejor posible y no tener que repetir la bochornosa proposición -ya que la barrera idiomática siempre está ahí-, la chica lo traduce como: Soy un perdedor y beso como tu abuelo, pretty. La educación sexual no empieza por aquí, porque esto se acaba en la educación.


Abracadabra 

No sabes cómo has llegado hasta esa situación, pero cuando te quieres dar cuenta ya estás con las manos en la masa. Seguramente son chicos que han sido instruidos por grandes magos como Houdini o Jorge Blass y que hipnotizan a la víctima con alguno de sus habilidosos juegos de manos. El secreto está en que el conejo no salga de la chistera.



Amenazador

Podría ser el violador de tu barrio, pero se viste con piel de cordero y de chico interesante, hasta con barbita en el mejor de los casos. Se acerca y opta por hacer un juego de palabras no siempre acertado. Una amenaza light, una broma sádica, un "te has pasado, amigo". Avanzará terreno hasta que estés a su merced y soltará a medio centímetro de tu oreja "Te voy a matar...". Ahí, en el culmen de tu vulnerabilidad y desde ese momento cagada en todos los sentidos, añade "...del gusto". Y piensas sinceramente en llamar a la policía porque el chaval tiene delito.


Calladita estás más guapa

Viene de buenas haciéndose pasar por tu amigo, sacándote temas de conversación, haciéndote preguntas sin esperar que vayas a contestarlas extensamente -ignorantes de la vida- y cuando estás en pleno relato de cuando tu chihuahua Chloe tuvo lombrices ¡bang! te interrumpe con un beso. Me gusta pensar, de una manera romántica, que el chico realmente solo buscaba conocer a la muchacha (o probar tu cacao de labios), pero la decadencia de la conversación le obliga a cerrarle la boca de la forma menos y más grosera a la vez.


El manisero

Sus pies se han curtido en los niveles más extremos del Just Dance de la Wii y podría derretir a la chica que se propongan con sólo un movimiento de cadera, o eso cree. Al igual que el pájaro conquistador usa el baile como cortejo. Mientras sólo emplee su cuerpo puede ser hasta gracioso. El problema empieza cuando, en una inteligente táctica para hacerte perder el conocimiento, te empiezan a dar vueltas cual peonza o Beyblade Metal Fusion, para los más modernos. Pájaros, esto no es Dirty Dancing.


El chupitero

La crisis económica no le permite invitar a un cóctel y a una conversación agradable a una jovenzuela, pero aún así no renuncia al amor; y los chupitos pueden ser la vía rápida para llegar a su corazón -y donde digo corazón quiero decir seno-. El cortés invitador le pedirá al simpático camarero lo más fuerte que tenga, probablemente Fairy para acelerar el proceso, con todos sus beneficios antigrasa. Si paga el plus de 50 céntimos del TFG puede que estemos hablando de algo serio.


Divide y vencerás 

Son hombres que se han tragado todos los documentales de la 2 y tiene más que sabido que el león para atrapar a la gacela la separa del grupo. De estar en el centro de la discoteca con un coro que jadea e imita tus pasos quemapistas, te verás acorralada en un lateral, cual cordero, y con tus amigas demasiado lejos para ejercer la presión de grupo intimidatoria. Esta táctica, al más puro estilo Julio Cesar, es la más efectiva de todas y con más posibilidad de salir laureado.


El sordo

Es una 314 de manual, recogida en el refranero español como ¿A dónde vas? Manzanas traigo. El secreto consiste en que la chica se acerque y para eso nada más tentador que una frase que no ha entendido. Las mujeres lo queremos saber todo, no por ser chismosas, sino por ampliar nuestros conocimientos. Después sólo hay que saber manejarse en las distancias cortas.



En breves más. Muaks!