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martes, 4 de marzo de 2014

Consultorio Pepis: Guerra de exnovios

Querida Pepis,

la semana pasada discutí con mi novio y lo hemos dejado. Me está costando trabajo superar la ruptura. ¿Qué puedo hacer para llevarlo mejor? 

Un beso
Querida Taylor Swift,

recuerdo esa vez en la que Matthew Mcconaughey y yo discutimos cuando se olvidó de meterme en su discurso de agradecimiento en los Oscars y estaba devastada. 


Lo único que te puedo decir es que estés muy atenta, porque esto ya no sólo va contigo. Tu dignidad representa la dignidad de todas las mujeres. Cuando el primer cavernícola le dio plantón a la primera cavernícola para ir a tirarse a un mamut en la cueva de al lado, generó una guerra de sexos que sigue en pie hasta el día de hoy. La única cuestión que importa no es quién gane, sino quién parece haber ganado.

¿Cómo se mide tal cosa? ¿Quién sale victorioso? Pues muy sencillo:

  1. Quien no escriba por las redes sociales mensajes a lo "lo he superado" pero con un trasfondo que demuestran estar desesperados.
  2. Quien renueve más acertadamente su fondo armario de acorde con las nuevas tendencias.
  3. Quien encuentre pareja antes.
  4. Quien a pesar de que el otro haya encontrado pareja antes encuentre una pareja mucho más atractiva.
  5. Quien reciba algún Whatsapp del otro, supuestamente desinteresado, para saber cómo le va la vida.
  6. Quien suba a Facebook más fotos pasándoselo en grande tipo "ni recuerdo que corté contigo hace dos días".
  7. Quien, cuando se encuentren cara a cara, finja estar meditando durante unos segundos sobre quién es la persona que tiene delante.
  8. Quien consiga parecer más atractivo con su nuevo look post-ruptura.
  9. Quien no felicite "como si nada" al otro en el día de su cumpleaños (en el caso de que lo haga si el otro le contesta "casualmente" hay empate ya que demuestra que aún tiene fuertes sentimientos ocultos).
  10. Quien se lleve los amigos surgidos a lo largo de la relación.
El mejor truco que te puedo dar es acostarte con Bradley Cooper.

Un beso,
La Pepis

viernes, 7 de febrero de 2014

Cita a Ciegas

Siempre me he considerado una chica independiente y segura de sí misma. Algo así como una mezcla de Carrie de Sexo en Nueva York y Anna Karenina. Pero la incipiente llegada de Febrero echó por tierra toda la estima ganada a lo largo de estos meses: San Valentín estaba a la vuelta de la esquina y mi estado de Facebook se mantenía en "es complicado". Tan complicado como entender la ausencia de hombres cantando serenatas bajo mi ventana día si y día también.


Como yo, estando soltera, me considero una chica estupenda, no perdía la esperanza de encontrar un chicarrón casi tan maravilloso como yo en la misma situación. Y si luego coincidía que era hetero mejor que mejor.  Me quedaba poco más de una semana para establecerme en pareja y dar así celos a las solteronas de mis amigas/fans. Y la búsqueda de huésped para mi corazoncito era algo que dependía totalmente de mí. Ya no me podía fiar de Cupido tras haber juntado a Alaska y Mario. 

Agarrando el toro por los cuernos, le supliqué a Emma García que me ayudase a buscar mi pareja ideal, al igual que Dolce tiene a Gabbana, Victorio a Lucchino u Ortega a Gasset...

Emma no daba crédito a que alguien como yo estuviese soltera -y entera. Amén-, así que me hizo pasar por El Juego de tu Vida, el cual obviamente gané.

Luego, en el camerino, ya me organizó la cita a ciegas con el que sería mi nuevo gran amor. El lugar elegido para el primer encuentro fue el Ritz, algo informal. Emma no paraba de decirme lo genial que era su pretendiente, hasta el punto en que dudé si iba tener una cita conmigo misma. Lo mejor fue que no nos iba a hacer falta ninguna seña, ya que obviamente seríamos las personas más guapas de ese código postal.

A medida que se acercaba el gran día, surgieron en mí sentimientos encontrados. Había tenido muchas citas a ciegas los viernes por la noche dada la escasa iluminación de la discoteca, pero eso era llevarlo a otro nivel.

En el caso de que se diese la improbable y remotísima posibilidad de que mi chico diez no pasase de un triste nueve, elaboré un indescifrable código con mi fiel Rosalina -la cual, evidentemente, estaría de incógnito en la mesa de al lado, disfrazada con un discreto pañuelo en la cabeza y unas gafas Grace Kelly-.

La primera seña sería una misteriosa llamada a los quince minutos de comenzar la cita. Si mi chico más que tilín me producía arcadas, tendría la excusa para decir que Xabi Alonso había sufrido un accidente futbolístico y me reclamaban urgentemente en el hospital. 

La segunda consistiría en fingir un atragantamiento, lo cual haría saltar las alarmas de Rosalina que abortaría la cita llamando a una ambulancia que nos llevaría lejos, sin tener ni siquiera que pagar aparcamiento.

La cita era el sábado a las nueve así que empecé a prepararme a eso de las ocho del viernes para llegar a las nueve y cinco del domingo y generar expectativas. Mi cita seguía ahí, pacientemente. Había superado la primera prueba.

Efectivamente era un bombón, y lo mejor, de los que no engordan. Cuando nos íbamos a sentar apartó muy educadamente la silla a otra mujer para que yo me sentara. También eligió el vino, cosecha del 95 y pisado por las Carmelitas Descalzas.


Rosalina se sentó con discreción en la mesa de al lado.

A los diez minutos ya estábamos charlando de lo duro que es ser tan guapo y de lo monos que nos iban a salir los hijos. De repente sonó mi teléfono. *Ay del chiquirritín chiquirriquitín metidito entre pajaaaaas...* Parecía que Rosalina se había adelantado. 

-Aló? Aham..... ¿Que cuántas casillas adelanto en el parchís si me como una ficha?...... Pues veinte....... Aham.... Aham...... A ti Juanra, saluda a la familia!

Me disculpé ante mi hercúleo pretendiente. Desde que se emitía el programa de Lo Sabe, No lo Sabe no hacían otra cosa que llamarme cuando había que acertar las preguntas. 

Al rato otra llamada, *chiquitín, queridito del aaaaalma*

-Aló? -Esta vez era Rosalina, tan puntual como cuando termina su jornada de 21 horas.

-Ama Pepis, ¿cómo le está yendo la cita con el chambelán?

-Muy bien, muy bien.

-¿Cómo? ¿Cómo? Estoy perdiendo cobertura en mi celular.

-Sí sí, luego hablamos.

Le dediqué una sonrisa nerviosa a mi futuro compañero de vida y colgué el teléfono, pero Rosalina seguía en gritando desde la mesa de al lado "SEÑORITA PEPIS LE GUSTA EL CHAMAQUITO? ¿ME INVENTO ALGUNA EXCUSITA PARA QUE PUEDA RETIRARSE?"

Mi acompañante puso cara rara, lo que ¡oh, sorpresa! le hacía doblemente atractivo. ¡Maldición! No me esperaba este pobre manejo de la telefonía de Rosalina teniendo a toda su familia trabajando en un locutorio.

Gracias al cielo llegó el primer plato y echamos bogavante sobre el asunto. De él ¿qué puedo deciros?Se llamaba Piero, y no me sorprendió cuando me confesó que entre sus aficiones estaba navegar por la costa italiana llevando sólo unos calzoncillos y unas gotas de Light Blue D&G.



La velada transcurrió agradablemente sucediéndose el segundo entre risas y pestañeos. El filete de lince ibérico tenía una pinta estupenda, pero resultó ser como la manzana de Blancanieves. Al primer bocado me atraganté y los aspavientos activaron a Rosalina, que disfrutaba de su pan con mantequilla. 

-Bella e inteligente desconocida Pepis, a la cual no conozco, deje que la lleve a un hospital.

-Jcgqduuhfjahsfha

Lo cual quería decir "estoy bien, vuelve a tu puesto"

En el momento en que no fue capaz de interpretar mis ganas de quedarme en la mesa, se produjo un forcejeo entre ambas. Mientras, mi Piero buscaba aplicaciones en su iPhone para hacerme la maniobra de Heimlich. Un camarero con una bandeja pasó por mi lado y me apresuré a beber una de las copas de champán que portaba. El cachito de filete bajó junto a un anillo destinado a la chica que cenaba con su prometido dos mesas más hacia allá y que ya nunca llegaría a su dedo. El baño de oro barato me dio ardores toda la noche. En el fondo le hice un favor. 

Una vez que recuperé la compostura Rosalina volvió a su mesa. Piero y yo pedimos una deliciosa tarta de hojaldre a medias. Yo la iba comiendo mientras me embadurnaba los labios "accidentalmente" con la nata y Piero me la limpiaba con su boca.


Llegó la cuenta. Como mujer del siglo XXI, moderna y anticlichés, me ofrecí a pagarla, a la espera de que Piero no permitiera tal insulto a su masculinidad y la abonara él, dejando además el 15% de propina. Pero para mi sorpresa, no hizo ningún ademán por su parte. Me miraba sonriente, al igual que la camarera que esperaba pacientemente a nuestro lado. Me había dejado la VISA en casa, y en mi cartera sólo tenía la tarjeta del club WOW. En definitiva, la pobre Rosalina se quedó fregando los platos.

Pero el verdadero drama es que tuve que cortar totalmente relación con mi italiano de infarto. Y no es machismo querer que él pague. A mí me gusta llamarlo tradición, y las tradiciones se respetan. Al igual que es deber del chico asegurarse que caminas en el lado de dentro de la acera o abrirte la puerta del  Alfa Romeo. ¡Qué menos!

El amor es ciego, pero yo no.







miércoles, 15 de enero de 2014

Besos discotequeros II

Y continuando con esta clasificación de ósculos y sus dadivosos dueños, os dejo otra ración de tipos de besos.

Vendedor de Enciclopedias

Ellos son los herederos de cuando la Larousse se comercializaba puerta a puerta. El apuesto pretendiente se venderá a él mismo intentando demostrar alguna habilidad innata. Puede ser mover las orejas, las cejas, adivinarte el nombre -omitir adivinar el peso- o los más profesionales como fisioterapeutas que te dicen hinchar el bazo apretándote la palma de la mano. No faltan payasos, pasen y vean.


Argentino

El típico beso que te dan mientras bailas un tango con un medio descamisado boludo que prende con su chingona boca la rosa que sujetan tus labios. Ay, pendejos.


More than friends

Al más puro estilo Inna ft. Daddy Yankee, por una noche te permites ser algo más con ese amigo. Lo único que hay que tener cuidado es en no terminar cantando la de Muchachito Bombo Infierno: Ojalá no te hubiera conocido nunca.


Torero

No hay arena bajo sus pies y su traje no es de luces -o Dios no lo quiera- pero cual matador va estocada a estocada sobre su... ¿vaca?. El torero sale al ruedo de la discoteca con una máxima: la insistencia. Y si ha dicho no a la decimoctava es porque dirá que sí a la decimonovena. También se le llama el cansino, que ya le acabas dando un beso por pena, algo que resta por lo menos 20 días en el purgatorio.


Cronómetro 

Llega normalmente cuando estás en plena panorámica de qué se cuece por la discoteca. Se planta delante de ti y te dice: "En 10 segundos te voy a entrar". Y tú, cual cuenta atrás de grandes acontecimientos como el lanzamiento del Apolo 11 o el paso al século XXI vas restando dígitos en tu desconcertada cabeza que intenta pensar -inocente ella- si es guapo, las posibilidades que tienes con el resto de varones, si tú estás guapa, qué pensarán tus amigas, por qué no hay ninguna en 10 km a la redonda, cuántas consumiciones te quedan, si habrá mucha cola para ir ahora al baño, si te podrá acercar después a casa, si será un buen padre... Normalmente te has quedado en el sitio y el chico cumple su promesa, porque el que avisa no es traidor y una mujer tarda más de 10 segundos en hacer todas esas elucubraciones; y eso ellos lo saben. 


Halagador

Te ha ganado con piropos, de veracidad a veces más que cuestionable, pero no por ello te gustan menos. Intenta destacar tus virtudes y a nadie le amarga un dulce. Cuánto más jabón te da más guapo lo ves, ironías de la vida, aunque también es fácil cansar a la chica, que una ya sabe lo divina que es.


Al gemelo de tu novio

Que tire la primera piedra la que nunca se haya confundido besando al hermano de su novio. Y si es gemelo ya ni hablamos. Lo mejor para estos casos es tener alguna especia de santo y seña, porque tu boca es como un templo.


El de despedida

Lo ha estado intentando sin éxito y sólo le queda una carta: el beso de despedida que tanto predicaba Nino Bravo. El te quiero, la sonrisa y la flor son opcionales, pero el pico no te lo quita nadie.


Y con este digo hasta otra. Mujeres, amigas, compañeras... busconas todas, algún día besaréis al sapo acertado, aunque es probable que la charca no tenga porteros. Kiss

jueves, 26 de diciembre de 2013

Besos discotequeros I

Bicar, kiss, embrasser, küssen -los alemanes desde luego no tienen una palabra bonita-, baciare... lo que viene a ser el besar de toda la vida. Eso que hacemos continuamente: Al modelo de Abercrombie que reposa aletargado a nuestro lado cuando nos despertamos, al contemplarnos frente al espejo, al póster de Brad Pitt de detrás de la puerta de la habitación antes de dormir, al anillo de nuestra cura de confianza... pero el mundo de los besos va mucho más allá. 

Haciendo una de mis relecturas semanales del Real Diccionario de la Academia Española, me fijé en la acepción cuarta de esta palabreja. 


Claramente se refiere a los besos que se dan en las discotecas. Esos que se regalan a la ligera pero que después tanto pesan, o los que cuestan y salen caros. Y ya que mis amigos literatos no se esmeraron con la descripción, aquí os dejo una selección de los besos entre leds, pachangueo y vergüenza ajena más comunes y los que quisieron ser pero quedaron a tres segundos de rozarse con otros labios, al más puro estilo Conchita.

El educado

Can I kiss you? Te dirá, porque evidentemente no es español. Suele provenir esta fórmula de cortesía de países como Reino Unido, Noruega, algún guiri al que no le ha llegado la fama de las latinas, Chipre... y aunque en un primer momento pueda parecer lo más respetuoso para/con la damisela, es la peor elección. Mientras el chico hace malabares con su lengua para pronunciar lo mejor posible y no tener que repetir la bochornosa proposición -ya que la barrera idiomática siempre está ahí-, la chica lo traduce como: Soy un perdedor y beso como tu abuelo, pretty. La educación sexual no empieza por aquí, porque esto se acaba en la educación.


Abracadabra 

No sabes cómo has llegado hasta esa situación, pero cuando te quieres dar cuenta ya estás con las manos en la masa. Seguramente son chicos que han sido instruidos por grandes magos como Houdini o Jorge Blass y que hipnotizan a la víctima con alguno de sus habilidosos juegos de manos. El secreto está en que el conejo no salga de la chistera.



Amenazador

Podría ser el violador de tu barrio, pero se viste con piel de cordero y de chico interesante, hasta con barbita en el mejor de los casos. Se acerca y opta por hacer un juego de palabras no siempre acertado. Una amenaza light, una broma sádica, un "te has pasado, amigo". Avanzará terreno hasta que estés a su merced y soltará a medio centímetro de tu oreja "Te voy a matar...". Ahí, en el culmen de tu vulnerabilidad y desde ese momento cagada en todos los sentidos, añade "...del gusto". Y piensas sinceramente en llamar a la policía porque el chaval tiene delito.


Calladita estás más guapa

Viene de buenas haciéndose pasar por tu amigo, sacándote temas de conversación, haciéndote preguntas sin esperar que vayas a contestarlas extensamente -ignorantes de la vida- y cuando estás en pleno relato de cuando tu chihuahua Chloe tuvo lombrices ¡bang! te interrumpe con un beso. Me gusta pensar, de una manera romántica, que el chico realmente solo buscaba conocer a la muchacha (o probar tu cacao de labios), pero la decadencia de la conversación le obliga a cerrarle la boca de la forma menos y más grosera a la vez.


El manisero

Sus pies se han curtido en los niveles más extremos del Just Dance de la Wii y podría derretir a la chica que se propongan con sólo un movimiento de cadera, o eso cree. Al igual que el pájaro conquistador usa el baile como cortejo. Mientras sólo emplee su cuerpo puede ser hasta gracioso. El problema empieza cuando, en una inteligente táctica para hacerte perder el conocimiento, te empiezan a dar vueltas cual peonza o Beyblade Metal Fusion, para los más modernos. Pájaros, esto no es Dirty Dancing.


El chupitero

La crisis económica no le permite invitar a un cóctel y a una conversación agradable a una jovenzuela, pero aún así no renuncia al amor; y los chupitos pueden ser la vía rápida para llegar a su corazón -y donde digo corazón quiero decir seno-. El cortés invitador le pedirá al simpático camarero lo más fuerte que tenga, probablemente Fairy para acelerar el proceso, con todos sus beneficios antigrasa. Si paga el plus de 50 céntimos del TFG puede que estemos hablando de algo serio.


Divide y vencerás 

Son hombres que se han tragado todos los documentales de la 2 y tiene más que sabido que el león para atrapar a la gacela la separa del grupo. De estar en el centro de la discoteca con un coro que jadea e imita tus pasos quemapistas, te verás acorralada en un lateral, cual cordero, y con tus amigas demasiado lejos para ejercer la presión de grupo intimidatoria. Esta táctica, al más puro estilo Julio Cesar, es la más efectiva de todas y con más posibilidad de salir laureado.


El sordo

Es una 314 de manual, recogida en el refranero español como ¿A dónde vas? Manzanas traigo. El secreto consiste en que la chica se acerque y para eso nada más tentador que una frase que no ha entendido. Las mujeres lo queremos saber todo, no por ser chismosas, sino por ampliar nuestros conocimientos. Después sólo hay que saber manejarse en las distancias cortas.



En breves más. Muaks!

martes, 26 de febrero de 2013

Matemáticas con la Pepis.

En España hay 47.190.493 habitantes.

Pongamos que la mitad son hombres.

Nos quedan 23.595.246 chicos.

Y eso haciendo caso omiso a lo de que en España hay siete mujeres para cada hombre.

Vamos a sacar un 10% de chicos gays.

Nos quedamos con 21.235.721 heterosexuales.

Sesgamos a hombres de más o menos nuestra edad.

Salen 1.698.857.

Obviamente una sólo conocerá un reducido porcentaje de todos los hombres sueltos por España.

Nos quedan 16.988.

De esos hay que restarles todos los hombres en una relación.

8.494 solteros.

De esos más de la mitad son feos.

Quedan 3.397 muchachos.

De esos más de la mitad son incompatibles contigo.

Salen 1.359 chicos.

Un 50% de esos chicos estará colado de la guapa de tu grupo y nunca se fijará en tí.

Seguimos con 679.

Una buena parte de esos chicos te pillará a destiempo. Cuando tú estés con alguien, él estará soltero y cuando tú estás soltera, él estará con otra.

Nos quedan 407 chicos potenciales.

Hay que restarle los familiares, hermanos, primos...

Tenemos 370.

Debemos quitar a todos esos que te llaman "wapa/nena".

250 chicos.

De esos habrá varios que nunca te pedirán por vergüenza o nunca les pedirás salir.

Nos quedamos con 150.

Restamos los que tienen en su armario alguna prenda con pana.

100 chicos restantes con buen gusto.

Luego tenemos que sacar todos los ex de tus amigas con los que tienes prohibido estar.

Total de hombres enteritos para ti: -1
Mucha suerte chicas.

Os quiere,

La Pepis

miércoles, 13 de febrero de 2013

Día de San Valentín.

Día San Valentín. 14 de Febrero. He decidido que ya era hora de acabar con las peleas entre todos mis admiradores para ganar mi mano en matrimonio, con el colapso de correos por todas esas cartas de amor dirigidas a mi persona, con el consumismo floral e innecesario de mis numerosos pretendientes. BASTA. Por el bien del planeta este año he decidido pasar el día de San Valentín sola. Necesito un tiempo para mí. Pondré en orden mis prioridades.
¿Os lo habéis creído, no? Pues vale, esto es lo que dirá cualquier muchachita soltera y desgraciada al saber que no pasará esta fecha en compañía sino que se dormirá abrazada a una botella de vodka y a una caja de húmedos y usados pañuelos.

La verdad, aunque cueste admitirlo, es que nos morimos por recibir ESA llamada inesperada, ESA carta misteriosa declarando que un desconocido no puede vivir sin ti, ESE diamante rescatado de las profundidades del mar a las que la vieja del Titanic tiró. A lo que íbamos.

Pero bueno, recordad que este es mi blog. El terapeuta de mi terapeuta le recomendó que me recomendase escribirlo para no saturarlo con todos mis dramas diarios. Así que seré sincera. Ya sé que parecerá difícil de creer lo que os voy a contar a continuación. No hay más que ver mi sorprendente belleza. Yo tampoco me lo explico pero así será mi día de San Valentín:

10:00 - Me despierto.
10:30 - Es hora de enfrentarse al día con optimismo.
11:00 - Me pongo guapa para salir a la calle. 
11:30 - Lo único que se ven a mi alrededor son parejas.
12:00 - Bueno, no dejaré que me afecte.
12:30 - Que os den a todos.
13:00 - Me voy al parque a vengar a todos los corazones rotos. JIJIJI
14:00 - Como un poco para recuperar fuerzas.
15:00 - No puedo ir a la universidad con la derrota de no tener novio. 
16:00 - Me miro en el espejo. No entiendo qué está pasando. ¿Tendré algo raro en la cara que espante a los hombres?
16:30 - Salgo con optimismo a la universidad.
17:00 - Me encuentro con la parejita de turno.
17:10 - Diez minutos más tarde aún no se han despegado.
17:30 - Veo en los pasillos a mi amor platónico.
17:31 - Me lo merezco, realmente me lo merezco.
18:00 - Intento engatusar al futuro padre de mis hijos de forma casual y totalmente desinteresada.
18:15 - Creo que no capta mis sutiles indirectas.
18:30 - Me entero de que mi futuro marido está pillado.
19:00 - Me pide una cita el pringado de España.
19:30 - El soltero de oro de España le pide una cita a mi amienemiga.
20:00 - Finjo estar emocionada.
20:01 - Angelito, el pobre muchacho debe estar confundido o le han dilatado las pupilas o algo así.
20:30 - Miento a mis amigas explicando el motivo de mi soltería.
21:00 - Me doy cuenta de que no tengo cita para esta noche.
21:30 - Vuelvo a casa.
22:00 - Ceno un poco en casa mientras media España está por ahí de cena romántica.
23:30 - Miro mi Facebook para ver si hay alguna declaración anónima de última hora.
0:00 - Me acuesto entre lágrimas.
Bueno, vale, moriré sola. ¿Y qué? 
Os quiere, 
La Pepis.